La importancia de llevar una vida sana

Hago un paréntesis en este blog para dejar aparte un momento el mundo del golf, y hablar de lo bueno que es, en general, llevar una vida sana. No es que haya descubierto un misterio universal precisamente, pero parece que no todo el mundo  tiene eso muy claro. Como muestra, os dejo este vídeo para que le echéis un vistazo:

Como podéis comprobar, la esposa infiel realiza bastante actividad alrededor de su marido para intentar tapar el escándalo, pero al supuesto amante parece haberle dado un repentino ataque de parálisis. Estoy convencido de que, de haber sido un tipo de acción y llevar una vida activa, habría sido capaz de salir por patas; una salida poco honorable, pero oye, se habría librado de la mayor humillación de su vida.

El deporte en general,  y no solamente el golf, es una afición sana y necesaria para tener un buen estilo de vida. Aunque nunca te encuentres en una situación tan extrema como ésta, sí que es verdad que puede ayudarte a que tus reflejos mejoren enormemente, y sepas reaccionar ante cualquier elemento adverso que se presente por sorpresa. La velocidad, el equilibrio, la rapidez de movimiento, el control de nuestra fuerza… todo esto puede verse mejorado y potenciado por la práctica de un deporte, ya sea de forma individual o colectiva.

Todo esto sin hablar de los beneficios psicológicos que nos puede ofrecer también. Algunas practicas deportivas pueden afianzar la confianza en uno mismo; pueden enseñar a compartir o delegar responsabilidades; y, en general, nos hacen más sociables a la par de humanos. También se trabaja la autorregulación, cómo gestionar una derrota, o por el contrario cómo hacer que una victoria no nos haga creer que somos invencibles, ni los mejores en cualquier categoría, pues el entrenamiento diario es vital para mejorar nuestras aptitudes, practiquemos lo que practiquemos.

Y aunque son muchos los que disfrutan de los deportes al aire libre, también los hay enganchados al gimnasio; no pasa nada, no es malo querer ser asesorado por profesionales, ni sentirnos seguros en un ambiente selectivo sólo enfocado a ese tema. Por suerte, cualquier modalidad es válida; lo importante es practicarla asiduamente, tomarla como un tiempo de ocio y no de obligación, y pensar que además de causarnos placer, estamos haciéndole el mayor regalos a nuestro cuerpo y a nuestra salud.

Así que os animo a todos a que empecéis con algún deporte, sea el que sea.